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1. Controlar la salud de la ubre regularmente
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2. Planificar el orden de ordeño
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3. Vacas que acaban de parir
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4. Limpiar los pezones y sus puntas
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- Revise regularmente toda la información sobre la salud de las ubres y la calidad de la leche, proporcionada por la planta de ordeño, organizaciones oficiales de control, clínicas veterinarias y análisis en la granja con el contador de células DeLaval (DCC) o el Test de Mastitis de California (CMT).
- Desarrolle puntos de referencia para cada vaca y rebaño que le ayuden a controlar los cambios que se puedan producir.
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- Independientemente del sistema de alojamiento o del tamaño del rebaño, ordeñe primero las novillas, a continuación las vacas recién paridas y posteriormente el rebaño principal.
- Ordeñe por último las vacas enfermas y desinfecte después el sistema de ordeño.
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Extraiga 2-3 chorritos de la primera leche y examínela. En establos con plazas fijas e instalaciones de salas de ordeño, utilice una jarra de pruebas. Limpie el suelo de la sala antes de que entre el nuevo grupo de vacas.
- El ordeño de la primera leche da importantes indicios para la bajada de la leche y proporciona la ocasión de detectar leche en mal estado y evitar que ésta llegue al tanque.
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- el control de la Mastitis y la producción de leche de alta calidad requiere que las vacas tengan los pezones limpios y secos cuando se conectan las unidades. Limpie cada pezón y la punta del mismo usando los materiales adecuados. Seque cada pezón con toallas desechables, textiles o de papel, una por cada vaca. Si se usan toallas no desechables, asegúrese de que se lavan bien y que se secan antes de reutilizarlas.
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